miércoles, 11 de julio de 2012

Recetas con Zanahoria


Ensalada de zanahoria  y nuez

Ingredientes

Un kilo de zanahorias pelada se ralladas
Media taza de mayonesa
Media taza de pasitas
Media taza de nuez picada gruesa
Azúcar al gusto

Modo de preparar:
se mezclan todos los ingredientes juntos y se refrigeran tapados, durante dos horas por lo menos, antes de servir, y quedará muy rica.

Zanahorias glaseadas

Ingredientes

Un kilo de zanahorias miniatura bien lavadas.
Una taza de agua
Tres cucharadas de mantequilla
Dos cucharadas de harina
Tres cucharadas de azúcar morena o mascabada
Sal opcional
Modo de preparar:
se cocinan las zanahorias al vapor sin pelar, en un sartén grande se calienta a fuego lento la mantequilla y se agrega la harina hasta que doren ligeramente, revolviendo continuamente.

Se añade a azúcar y cuando ésta se deshaga, agregue el agua donde se cosieron las zanahorias. Se hierve hasta que la salsa quede espesa, se añaden las zanahorias y se mezcla todo, cuando estén bien calientes se sirve de inmediato. Y buen provecho

martes, 10 de julio de 2012

Shtrudel de Manzana


Shtrudel o strudel de manzana, es un platillo que llego de la Europa central. Los rellenos más famosos que se utilizan en este pastel son manzanas, queso, espinacas etc.
Si no eres muy bueno en la cocina, eso no es problema ya que siempre allí una primera vez para todo. Vale la pena que intentes hacer esta receta o cualquier otra y así obtendrás experiencia. Ya que nadie nace sabiendo si no todo se aprende en el transcurso de la vida.
Dale un toque dulce a tu vida…


Ingredientes

500 gr pasta de hojaldre
3 manzanas
20 gr de canela
150 gr de azúcar
1 limón
10 gr de clavo
pasas

Modo de preparar

1. Pela, descorazona y pica las manzanas. Haz una compota cociendo las frutas en agua y azúcar hasta formar un jarabe aromático.
2. Añade al jarabe clavo y canela. Cuando esté hirviendo incorpora las pasas.
3. Quítale el exceso de almíbar a la compota. Ya listo el relleno, extiende la pasta con un grosor de 3 a 5 mm.
4. Rellena con poca compota el centro de la pasta y coloca otra capa de pasta encima. Barniza la orilla con huevo y sella el círculo.
5. Hornea a 250 °C por 40 minutos.

lunes, 2 de julio de 2012

Gehakte Leber


Ingredientes

1 libra de carne vegetal o carve
1 cebolla grande picada
2-4 huevos duros
1/4 taza de aceite de oliva
Sal y pimienta

Saltee la cebolla en el aceite la mitad hasta que se convierta en oro, a un lado. Cocer el carne vegetal en la misma sartén el aceite en otro medio durante 10 minutos, revolviendo ocasionalmente.

La carne vegetal y la cebolla con los huevos en el procesador de alimentos o por un cuchillo afilado. Si utiliza un procesador de alimentos, utilice el botón pulsar para picar.

Por último, mezclar la sal y la pimienta al gusto. Mantener refrigerado, y servir frío. Pero yo prefiero tibio picado en el pan de centeno.

Entre Ajos y Cebollas


Como pueblo antiguo, los judíos tenemos un gusto por los alimentos que nos remiten a la antigüedad. Las omnipresentes cebollas y ajos en una inmensa mayoría de platos judíos remiten a las cebollas y ajos que comían los judíos esclavos en Egipto.

También comer granos, cereales y legumbres tiene un origen religioso-tradicional, Cocinar porotos, garbanzos o lentejas viene de la costumbre de la reina Esther, quién no comía carne durante el ejercicio del poder de Haman, ya que este había prohibido la faena ritual y no había carne kasher en toda Persia.

Pero aunque muchos platos vienen de estos orígenes humildes, hasta en el más pobre de los hogares judíos de Europa había canela, clavo o nuez moscada para perfumar sus comidas, porque eran parte de la Havdalá del shabat; con ellos se condimentaba el jaroset del Séder y los alimentos de Shavuot.

Esa fue una de las razones por las que los judíos llegaron a ser comerciantes internacionales en especias.

La celebración de shabat necesitaba sabores especiales y se preparaban comidas especialmente fragantes. Algunos judíos agregaban endulzantes (miel, azúcar si eran ricos); otros, especias, auqneu la mayoría de los judíos tan distintos entre si como los marroquíes, polacos, italianos o alemanes, ambas cosas a la vez. De ahí que se haya desarrollado el gusto por lo dulce –ácido, sumándole a eso que el vinagre o el jugo de limón ayudaban a conservar la caponata italiana, el essigfleish y otros platos preparados antes del shabat.

La cocina judía siempre ha girado en torno al shabat y ese es el punto de unión entre asquenazíes, sefardíes, italkim, etíopes, indios, yemenitas, etc. Por ejemplo, el uso del aceite para freir loslatkes en Europa y los sufganiot de origen sefardí en Jánuca o la prohibición de usar levadura en Pésaj en todas las comunidadesjudias del mundo son costumbres que hacen a una “Cuisine” judía.

Aunque Feuerbach, que no era judío, se haya atribuido la frase “uno es lo que come”, ese es un pensamiento netamente judío, ya que nosotros creemos que los alimentos permanecen para siempre en nosotros, transformándose en sangre, en cerebro, en corazón y, en última instancia, hasta en espíritu, ya que los platos tradicionales que conformar esta heterodoxa “Cuisine” judía no sólo alimentan el cuerpo sino también el alma.

Lo casero es lo primordial.

Existe una Cuisine judía, pero a diferencia de otras cuisines, no puede ser simplemente definida como los platos cocinados por los judíos, tal como sucede, por ejemplo, con la Cuisine francesa, ya que con esa lógica unos spaghetti con tuco y pesto cocinados por un judío, sería un plato judío.

Si nos ponemos estrictos, deberíamos decir que los únicos platos judíos auténticos, no compartidos con otros pueblos y que harían teóricamente a una Cuisine judía son el matze, el jaroset y elcholent y su equivalente sefaradí: el hamin.

Pero no podemos negarle identidad judía al gehakte leiber, simplemente porque no sea un plato comido por todos los judíos del mundo.

Los blintzes nacieron en Rusia, adonde se los llama blinis o blinchiki, palabra que viene del ucraniano mlynets, de mil (moler) hace siglos, y se comían principalmente al final de invierno, invocando con su forma redonda el sol, ausente durante meses. Pero los judíos, quienes bienvenimos al verano comiéndolos enShavuot, aunque Tevie diga que no sabe porqué, y que los comemos sólo por tradición, los adoptamos y adaptamos hace tanto tiempo que podemos llamarlos un plato propio.

Tomando la mayoría ashkenazi, nosotros, los descendientes de aquellos primigenios judíos europeos que se asentaron originalmente en el que hoy es Francia y Alemania y que luego emigraron a Polonia, a Rusia, al Báltico y a Europa central, encontramos una cocina que no puede llamarse precisamente homogénea en la que conviven y contrastan los guisos húngaros llenos de páprika picante con los platos dulces polacos: tzimmes, miel, pasas, ciruelas, damascos. (Anécdota frontera ruso-polaca, Mijail Litvinov)

La mayoría de los ashkenazim venimos de climas fríos y cocinamos con productos típicos de esas tierras: remolachas, zanahorias, papas, repollo. Pocos teníamos acceso al mar (ishkraiot) de modo que desarrollamos un gusto especial por los pescados de agua dulce.

Las técnicas de cocina, nacidas en los conceptos religiosos, unen a las cocinas judías del mundo.

Un poco sobre la historia de la comida judía...


Cuando se habla de creatividad, se habla de judios. Pintura, ciencia, teatro, música, literature, cine, sea lo que fuera siempre hay judios ahí. Es dificil dar un paso sin encontrarse a uno de nosotros.
Con una excepción: el mundo de la alta cocina. Los chefs judíos son una especie diminuta, lo que es curioso, ya que la comida es parte tan importante de la cultura. Y eso que tenemos un interés especial en el tema, afinado desde el nacimiento por nuestras madres y abuelas.
Sin embargo si uno tipea “grandes chefs judios” en el google, el resultado es “nada”
Incluso si quita la palabra “grandes” los resultados son 0.
Cuisine: alimentos y recetas comunes a un pueblo y constantes en el tiempo.
Se puede llamar “cuisine” a la comida de un pueblo disperso por el mundo desde hace siglos?
La cuisine judia es ante todo una bobe-cuisine, creada por las abuelas y servida en familia, no en restaurantes.
No existen los grandes chefs judios que preparen banquetes en palacios.
La excepción qie confirma esta regla es la cocina kosher que existe en el palacio de Buckhingham. El gran filántropo inglés era uno de los interlocutores favoritos de la reina Victoria.
Una noche, esta le pidió que se quedase a cenar en palacio, a lo que Sir Moses le respondió que como judio observante, él sólo comia comida kosher.
La reina replicó: ‘no permito que un amigo mio se quede sin cenar en mi casa”, y mandó a construir una cocina separada de la principal y dedicada exclusivamente a cocinar según las leyes del kashrut para Montefiore.
Esa cocine sigue existiendo y se utiliza para agasajar a los huéspedes reales de la familia real inglesa.

sábado, 2 de junio de 2012

Tabuleh Israelí - Ensalada de trigo burghul

El burghul es un grano de trigo sometido a un tratamiento de hervido, secado y triturado, toda la zona oriental del mediterraneo acostumbra a comer esta ensalada que cuenta con una variedad de verduras e hidratos de carbono necesarias para un organismo sano, esta ensalada es muy refrescante y es bueno para acompañar todo tipo de platos.

Ingredientes

80 gramos de trigo de grano medio fino o burghul
2 tomates maduros
1/2 cebolla
1 ramito de cebollino
1 lechuga
1/2 pimiento verde
1/2 rojo
1/2 amarillo o naranja
1 pepino es opcional
5 cucharadas soperas de perejil
2 cucharadas soperas de menta
2 limones el zumo
4 cucharadas soperas de aceite de oliva
sal a gusto

Preparación

Poner el trigo en remojo durante 20 minutos en agua fría enjuagar y escurrir bien ponerlo en la ensaladera y añadir el zumo de limón, el aceite y sal, removiendo bien picar muy fina la cebolla, el perejil y la menta trocear los tomates en dados, también los pimientos; mezclar todo con el trigo rectificar según tu agrado de sal y limón se sirve colocando las hojas de lechuga alrededor poner el tabuleh en la fuente y comer.

Pan Pita


El llamado el pan nacional de Israel, popular debido a su suave y agradable textura. Los orígenes de la pita son más bien mundanos: los árabes, judíos, turcos, griegos y armenios la han comido de una manera u otra desde tiempos inmemoriales.
En su forma más sencilla, la pita es un pan redondo y chato horneado, hueco al ser cortado, lo que lo vuelve ideal para rellenarlo y preparar una gama casi infinita de sandwiches, como así también para sumergirlo en una gran variedad de salsas y ensaladas.


Ingredientes (para 10 pitas)
  • 500 g de harina de pan
  • 25 g de levadura instantánea
  • 360 ml de agua
  • 1 cucharada de azúcar
  • 1 / 2 cucharada de sal
  • 30 ml (2 cucharadas soperas) de aceite de oliva
1.      Mezclar la levadura con la harina en una procesadora. Añadir el agua, el azúcar, la sal y el aceite de oliva y amasar hasta que la masa esté suave, brillante y ligeramente pegajosa.
2.      Colocar la masa a un recipiente engrasado grande. Rocíe el aceite de oliva por encima, cubrir con papel plástico y dejar leudar al doble de su tamaño original.
3.      Precalentar el horno al máximo (250 ° C/500 ° F).
4.      Coloque la masa sobre una superficie enharinada y divídala en 10 partes iguales. Haga bolas con cada parte. Cubra con una toalla húmeda y deje  reposar por 10 minutos.
5.      Estirar cada bola en un disco de 10-12 cm de diámetro. Colóquelos en una bandeja forrada con papel de horno y hornear durante 5 minutos, justo hasta que las pitas se hinchan y comienzan a mostrar puntos de oro. Evitar el exceso de cocción, lo que hará que se seque.
6.      Retirar del horno y dejar enfriar un poco. Cubrir las pitas con un paño de cocina por unos minutos para mantenerlos suaves.

Knishes


Los knishes son un estupendo aperitivo o acompañamiento, y los panecillos pletzalaj están deliciosos untados con queso cremoso, paté de berenjenas o lo que tú quieras.

KNISHES DE PATATAS

Ingredientes para la masa:

3/4 de taza de agua tibia
1/4 de taza de aceite de oliva
Una pizca de sal
Harina




Ingredientes para el relleno:

1 1/2 kgs. de patatas
2 cucharadas de agua
3 cebollas picadas y fritas
Sal y pimienta

Preparación:

En un recipiente grande, mezclar el agua tibia con el aceite y la sal. Batir bien e ir agregando, poco a poco, la harina, a medida que se remueve con una cuchara de madera, hasta conseguir una masa blanda, pero que se pueda estirar con el rodillo.
Dejar reposar durante media hora.
Mientras tanto, cocer las patatas y preparar con ellas un puré, al que añadiremos el agua, la sal, la pimienta y las cebollas picadas y fritas.
Estirar la masa bien fina y cortar círculos de unos 10 cm. de diámetro. Colocar un montoncito de puré en el centro y cerrar la masa con cuidado, en forma de bolsita, de manera que quede una especie de saquito relleno.
Pintar con huevo batido o mantequilla derretida. Colocar los knishes en una fuente de horno untada con mantequilla y espolvoreada con harina. Cocinar a horno fuerte al principio y medio al final, hasta que estén dorados.

Babaghanouj, un clásico Israelí


La gastronomía de Israel influencio a gran parte de Asia, sin embargo pocos de sus platos pasaron las barreras. Uno de los pocos que lo hicieron es el babaghanouj (conocido de diferentes formas en el mundo) que lleva el ingrediente mas usado en esta cocina que es la berenjena.

Ingredientes:

- 1 berenjena grande
- 1 cebolla mediana
- ½ atado de perejil picado
- ½ taza de tahine (pasta de semillas de sésamo)
- 2 cucharadas de jugo de limón
- 2 dientes de ajo aplastados
- 2 cucharaditas de agua
- 1 cucharadita de sal
- 1 pizca de pimienta de Cayena o árabe

Preparación:

Para su preparación coloque la berenjena entera con cáscara directamente sobre la llama de la cocina con la hornalla a fuego mediano, girándola a medida que la piel se quema y el interior se ablanda, o cocine en una cazuela a horno fuerte hasta que esté chamuscada y tierna, es decir unos 30 minutos. Deje que se enfríe, córtela por la mitad longitudinalmente y quítele la pulpa con una cuchara de madera (la cuchara de madera no altera el sabor). Desmenúcela en un bol de madera o cerámica. Ralle la cebolla por los agujeros más grandes del rallador. Retire el jugo de la cebolla. Mezcle la berenjena y la cebolla con perejil.

Mas tarde mezcle cuidadosamente la tahine con el jugo de limón y el ajo, incorpore una pequeña cantidad de agua y revuelva hasta que la mezcla quede blanca. Incorpore a la mezcla de la berenjena, agregue sal y pimienta de Cayena. Para reforzar el sabor puede añadirse más jugo de limón. Decore con perejil.

La Maravilla del Falafel

por Guido Maisuls

Si bien no existen comidas típicamente israelíes, debido a la fuerte, variada y permanente congregación de culturas y costumbres culinarias, el símbolo más representativo e indiscutible de la gastronomía de mi país es el "falafel".

Un "falafel" al que nosotros, los nómades e inquietos israelíes nos hemos encargado de difundirlo y universalizarlo alrededor del mundo, especialmente en las populosas barriadas de Nueva York o en algunas tradicionales zonas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

La cocina de mi país se caracteriza por un estilo cosmopolita que ha ido incorporando refinados y exóticos sabores de diferentes lugares del mundo, con acentuados gustos y aromas sefardíes, ashkenazis y orientales.

El "cuscus" marroquí y tunecino, el "maláuaj" yemenita, el "borscht" ruso, el "mansaf" árabe y el "guefilte fish" o pescado relleno al estilo de Europa oriental, se consideran desde siempre miembros permanentes de nuestras mesas.

El desayuno israelí se caracteriza por ser muy abundante, con un protagonismo activo y permanente de leche, café, jugos naturales, frutas, huevos, quesos, aceitunas, ensaladas, yogures, pescado, pan y mermeladas.

La comida principal es la del mediodía, el mejor momento para probar los "kababim" o albóndigas de carne asados y los populares "falafel", que consisten en una pasta de garbanzos mezclada con hierbas y especias en forma de bolitas que se fríen y se ponen dentro del típico pan de pita, junto a verduras, morrones y aceitunas, aderezadas con una pasta de sésamo o "tjina" y con una salsa muy picante de color rojo o "jarif".

La forma más peculiar de comer estos alimentos ha permanecido inmutable en el tiempo y casi todas las variedades de comida rápida son preparadas en un sándwich, usando el pan árabe denominado "pita". Su origen se remonta a diversas culturas, regiones y épocas: árabes, judíos, turcos, griegos y armenios la han comido de una manera u otra desde tiempos inmemoriales.

En su forma más sencilla, la "pita" es un pan redondo y chato horneado, hueco al ser cortado, lo que lo vuelve ideal para rellenarlo y preparar una gama infinita de sándwiches, como así también para sumergirlo en una gran variedad de salsas y aderezos.

También es popular el pan sirio-kurdo llamado "lafa", que es una delgada hoja de masa, que permite prácticamente envolver el contenido del sándwich en el pan, como si se tratara de papel para envolver.

El "shawarma" es una comida originaria del Medio Oriente, que consistente en finas láminas de carne de cordero, de pavo o de pollo asada en un asador vertical, comida en un pan de pita, lafa o al plato junto con ensaladas y aderezos.

Te recomiendo como entrada un buen surtido de "jamutzim" o aceitunas, berenjenas, pepinos, pimientos morrones o verduras a la vinagreta. Luego le llega el turno al "shishlik": brochetas de carne asada de cordero, ternera, pollo o pavo, pinchados en un palo y asados al fuego y acompañados de tomates, morrones y cebollas.

No te puedes quedar sin probar la formula milagrosa de la felicidad y el bienestar, el popular "hummus", un plato a base de puré de garbanzos, vinagre, ajo y sésamo. No te pierdas el famoso "kabab", albóndigas de carne aderezadas con varias especies. Ni las exquisitas "burekas", especialidad turca que fueron llevadas a Israel por los judíos de los Balcanes y consiste en hojaldre relleno de queso, papa y espinacas. Y para disfrutar los "jatzilin" o berenjenas, preparados de múltiples maneras son realmente inolvidables.

El "hummus con tjina" es una comida completamente vegetariana, muy nutritiva, baja en grasas y libre de colesterol y muy rica en proteínas y fibras. Se sirve habitualmente como desayuno y es un puré hecho a base de garbanzos cocidos, jugo de limón, "tjina" o pasta de semillas de sésamo y aceite de oliva y puede llevar además ajo, comino y pimentón como condimentos. Se sirve en un plato y a temperatura ambiente, acompañada con pan de pita y vegetales crudos que sirven para mojar en el "hummus". En árabe, "hummus" significa lisa y llanamente "garbanzo".

Científicos de la Universidad Hebrea de Jerusalén acaban de descubrir, que los garbanzos tienen grandes cantidades de un aminoácido llamado triptófano, un precursor de la serotonina que actúa como neurotransmisor sobre el sistema nervioso y el cerebro produciendo una sensación de felicidad y de bienestar.

En Israel encontrarás una gran variedad de restaurantes donde se sirve comida china, tailandesa, india, americana, española e italiana. Últimamente brotaron como hongos en día de lluvia, las típicas parrillas argentinas o brasileras testigos de la presencia de la inmigración sudamericana, donde la carne al fuego o "bazar a la esh", es la protagonista indiscutible.

Aquí en Israel no hemos escapado a la invasión mundial de los MacDonald, Pizza Hut, Burger King, KFC, y otras marcas internacionales de comidas rápidas, pero también hay cadenas de comida rápida de manufactura local.

Si te acosa la sed y deseas beber, lo más saludable es el agua mineral de muy buen sabor, pero los exquisitos jugos de frutas harán que te olvides del agua por un buen tiempo. En cuanto a las cervezas son fuertes, con mucha personalidad y de gran calidad, las marcas más populares son la Macabi, la Goldstar y la Nesher.

Para acompañar como corresponde a estas comidas son imprescindibles los vinos de mi país como los del Golán, los del Carmel y de otras zonas que con su excelente calidad ya compiten a nivel internacional con los italianos, franceses y sudamericanos.

Para degustar los licores hay que destacar el "sabra", un licor de chocolate y naranja al brandy y el "arak", una bebida árabe parecida al anís. Luego de la inmigración rusa el vodka es una de las bebidas mas difundida en los distintos ámbitos.

Es muy popular entre la juventud el uso de la exótica y pintoresca "narguila", una pipa con filtro de agua para fumar colectivamente o no, acompañado del exquisito te de flores y hierbas orientales o del fuerte y amargo café árabe. En todas las ciudades, moshavim y kibutzim es ya casi tradicional el mate amargo o dulce en manos de argentinos, uruguayos y de no pocos israelíes.

Y como broche final para este viaje culinario por la gastronomía israelí , un dulce postre para acompañar el fuerte y aromático café oriental te recomiendo el "baklawa" que es un pastel elaborado con una pasta de nueces trituradas, distribuida en una masa filo y bañado en almíbar o jarabe de miel, existiendo variedades que incluyen semillas de sésamo, amapola y otros granos.

"Beteabon Leculam" 

lunes, 21 de mayo de 2012

Shavuot: "Día de las Primicias"

La leche y la miel. Dos productos básicos en la tierra Madre del pueblo judío. Dos alimentos siempre presentes en la dieta hebrea.
El nombre de Shavuot, que significa Semanas en hebreo, hace referencia a las siete semanas que separan esta festividad de Pesaj, la “Pascua” judía. Este periodo es un tiempo de preparación espiritual para recibir la Torá, nuestra Ley, nuestra sabiduría universal.

Shavuot es también una fiesta agrícola: la Fiesta de la Cosecha - Jag Ha Katzir- porque coincide con la siega del trigo (katzir), el último cereal en madurar. Y también es una fiesta de las Primicias –Iom Ha Bikurim-, porque en las peregrinaciones al Segundo Templo se ofrendaban el trigo -simbolizado por dos panes- y otros frutos de la nueva cosecha.

Esta festividad también representa el cierre o Final de Ciclo –Atzeret o abstención, por disposición rabínica- de un período de preparación, espiritual y física para recibir la Torá, los Textos Sagrados, que son el fundamento de la nación judía y de la relación de fidelidad mutua del pueblo de Israel con Dios como única divinidad.

La Cultura Judía de los Lacteos

La cultura judía esta muy vinculada a los productos lácteos. En nuestra rica y variada tradición gastronómica, los lácteos ocupan un lugar destacado. Incluso en algunas festividades como Shavuot o Janucá (Shavuot o Pentecostés, es la fiesta de la Semanas y Janucá es la Fiesta de las Luminarias y coincide en fechas con la Navidad), se sirven menús totalmente lácteos en las cenas familiares y comunitarias.

El keso blanko, un lácteo emblemático de la gastronomía judía

El keso blanko o queso fresco es un ingrediente fundamental en la gastronomía judía. En todos los países donde han vivido judíos, se ha desarrollado una variante de este queso.

De color blanco, consistencia pastosa y sabor delicado, este queso se obtiene a partir de la leche de oveja o de mezclas ( con vaca o cabra). Se elabora mediante un proceso de coagulación controlado, en el que se añade a la leche cuajos naturales o bacterias del tipo lactobacilus.

Los principales quesos blancos elaborados en España son:

Queso de Burgos: es el más popular de todos los frescos. Suave y digerible. Antiguamente se elaboraba con leche de oveja pero ahora se utiliza leche de vaca o mezclas de vaca y oveja. Se come acompañado de miel, membrillo o nueces (tradicional postre de abuelos), o bien en ensaladas. Se produce en Burgos (Comunidad de Castilla y León).

Queso de Villalón: queso fresco tradicional y sin fermentar. De pasta blanda y compactada, en algunas regiones lo denominan "Pata de Mulo". Su sabor es fresco y muy agradable y combina bien con ensaladas de verduras crudas o templadas. Se elabora en dos variantes: queso fresco y queso maduro de pasta prensada. Se produce de modo tradicional con leche de oveja pura o mezclada con leche de vaca, en las comarcas de Valladollid, León y Zamora.

Queso tipo Cabra: es un queso blanco, maduro y de pasta prensada. Prácticamente no tiene corteza, su aroma es láctico y su sabor salado. Se produce en las comarcas de Castilla-Leon.

(Los quesos blancos casher en España son producidos por Albe Lácteos del Jarama, según información del Rabinato de Madrid).

Tambien se elaboran en España:

Mozzarella: de origen italiano, sabor suave y forma compacta y redonda y sin corteza exterior.

Quark: de origen centro-europeo y muy ligero. Se produce con leche desnatada .
La elaboración de quesos y otros productos lácteos casher de España se concentra en las Comunidades de Castilla-León, Galicia, Asturias y Barcelona. Las juderías más cercanas a la producción de lácteos en España son Toledo, León, Segovia, Ribadavia, Oviedo, Girona, Barcelona y Tortosa.

Sambussak


Ingredientes:

La masa:

Sémola, 500 gramos
Harina, 200 gramos
Mantequilla, 200 gramos
Agua, 1 taza
Sal 





El relleno:

Queso fresco rallado , 100 gramos
Queso parmesano rallado , 100 gramos
Huevos, 2
Nata, 250 gramos
(Este relleno es “a ojo”: si al principio queda muy líquido hay que esperar unos minutos para que el queso absorba el líquido. Si esta muy seco hay que añadir nata)

Preparación :

Unir todos los ingredientes de la masa hasta que quede una pasta lisa y se desprenda de los dedos. Estirar sobre una mesa enharinada. Cortar con un “cortapasta” redondo, discos de masa. Mezclar los ingredientes para el relleno y repartirlo sobre los discos. Cerrar las empanadillas y pisar los bordes con un tenedor, así no se abren. Pintar con yema de huevo y poner un poquito de semillas de sésamo por encima.

Los trucos son estos: no amasar mucho, sólo hasta que se unan los ingredientes y poner la masa en el frigorífico antes de estirarla. 

Receta Inter-Cultural : Pastel Salado de Fideos con Queso


Las cocinas de las comunidades sefardíes y asquenazíes son diferentes. Pero hay algunos platos que se parecen; las diferencias están en el uso de algunos ingredientes o alguna de las técnicas de cocción.

Ingredientes

Fideos secos, 350 gramos (Marcas casher: de Cecco, Barilla, Buitoni, Dia, Gallo, Mazaneque).
Aceite vegetal, 3 cucharadas.
Huevos ligeramente batidos, 3.
Queso blanco Philadelphia natural, 100 gramos.
Nata líquida (o nata agria), 150 ml.
Queso blanco Villalón o Havarti (cortado en cuadraditos), 100 gramos.
Queso rallado: Mozzarella para pizza (marca casher: Albe Lacteos de Jarama ) o Emental (Marca casher: President de Francia), 250 gramos.
Sal, a gusto
Pimienta (o nuez moscada) una pizca.
(Optativo: mantequilla o margarina para untar el molde o recipiente de horno)

Preparación :

Hervir la pasta en abundante agua con sal. Escurrir. Añadir aceite para que no se pegue.
En un recipiente aparte mezclar el queso blanco crema Philadelphia con los huevos, la nata y el queso rallado. Añadir la mezcla a los fideos y remover. Condimentar con sal y nuez moscada. Colocar la preparación en una fuente redonda para horno y cocer durante 30 minutos a 180 grados.

Presentación:

Los sefardíes utilizan fuentes planas y anchas (de tipo tartera), mientras que los asquenazíes utilizan recipientes altos, que se engrasan con margarina o mantequilla para que se desmolde fácil el pastel. Esta es la foto que me envió mi mamá, la Mame Rojel, de su especial lokshn kuguel mit keis.

Carpaccio de Pepino y Queso


Ingredientes

Pepinos medianos, 2
Aceite de oliva virgen extra, 3 cucharadas soperas
Vinagre de manzana, 2 cucharadas soperas
Queso fresco (de Burgos o Villalón) : 250 gramos
Sal (fina, kosher o flor de sal) a gusto
Estragón fresco, una ramita

Preparación:

Cortar los pepinos y el queso en láminas. Picar las hojas del estragón fresco (reservar unas cuantas para la decoración del plato). Salar las láminas de pepino y dejarlas en reposo diez minutos. Luego, marinarlas unos diez minutos en la mezcla del vinagre, el aceite y el estragón. Quitar el excedente de líquido y disponer las láminas de pepino en forma de flor. Por encima colocar rodajas de queso y condimentar todo con las hojitas de estragón reservadas.

Muffins de Queso y moras


Ingredientes

175 g de harina
2 cucharaditas de polvo para hornear
2 huevos
50 g de manteca
1/2 cucharadita de pimentón
125 ml de leche 
80 g de queso cheddar en cuadritos

Modo de preparación

Calentar el horno a 190 °C (leve-moderado). Enmantecar un molde de muffins. Si no tiene, no se preocupe, haga bollitos grandes y colóquelos en una asadera.

Derretir la manteca en una cacerola pequeña a fuego suave. En un bowl grande, tamizar el harina con el polvo para hornear y el pimentón. En otro bowl chico, mezclar los huevos y la leche, y agregar la manteca derretida. Unir bien todos los ingredientes. Mezclar la leche con el harina utilizando una cuchara de metal. No batir, mezclar hasta que quede suave. No se preocupe, la masa debe estar un poco grumosa.

Poner cucharadas de la masa en los moldes y encima unos cuantos cuadritos de queso en cada muffin. Agregar otra cucharada de la masa sobre el queso.

Hornear durante 25 minutos o hasta que los muffins estén esponjosos y de color dorado. Se pueden comer calientitos o a temperatura ambiente. Pero mejor calentitos.

Puedes añadir a la masa moras o fresas congeladas en la masa..... ummm delicioso!!!!

Bolitas de Leche

Ingredientes:

Unos 150 g. de leche condensada
Unos 75 g. de coco rallado

Para envolver las bolitas:

Un poco mas de coco
Un poco de Nesquik
Un poco de fideos de colores
Un poco de fideos de chocolate

Preparación:

En un bol introducimos la leche condensada, a continuación el coco, mezclar muy bien hasta que se ponga como una masa compacta.
Lo metemos en la nevera, para que se endurezca, lo tendremos un mínimo de  una hora, que veáis que se ha endurecido.
Lo sacamos y hacemos las bolitas y la vamos  pasando por Nesquik, fideos, coco…con lo que queráis  (asegurate que todo sea sin gluten).
Meter las bolitas en la nevera y comerlas bien fresquitas.

Arroz de Leche y Canela


Ingredientes:

1 litro de leche
200 gramos de arroz
125 gramos de azúcar
25 gramos de mantequilla
2 ramas de canela (del tamaño del dedo índice más o menos)
La cáscara de un limón
Canela en polvo opcional

Preparación :

Pon en una cacerola el litro de leche a calentar con el azúcar, la cáscara del limón y las dos ramas de canela. Dejar a fuego medio hasta que hierva la leche.
Mientras se calienta la leche  vamos a lavar el arroz bajo el grifo. Pon en un colador el arroz y ponlo bajo el grifo. Debajo del colador pon un pana que vaya recogiendo el agua que escurre del arroz. En la pana podremos ver que el agua que va cayendo tiene un color blancuzco (el almidón del arroz). Cuando empiece a salir clara cierra el grifo y deja que escurra bien el arroz.
Una vez que hierva la leche , añadimos el arroz bien escurrido y removemos bien. Ponemos el fuego a una temperatura medio baja y dejamos que se vaya haciendo el arroz durante 50-60 minutos. Hay que ir removiendo de vez en cuando, con más frecuencia a medida que el arroz se va hinchando con la leche, y vigilando atentamente durante los últimos minutos o se pegará y quemará el arroz del fondo.
Cuando lleve 50 minutos prueba el arroz, si está hecho tienes que ver cuanta leche  queda en la olla. Ten en cuenta que si apartamos el arroz todavía absorberá algo de leche , así que si queda demasiada leche deja los 10 minutos que quedan o un poco más y retira cuando a penas quede leche .
Fuera del fuego, retira la cáscara del limón y las ramas de canela. Añade 25 gramos de mantequilla en cuadraditos al arroz con leche y remueve bien hasta que se funda y se integre con el arroz.
Deja reposar durante cinco minutos y reparte en cuatro recipientes. Espolvorea con canela al gusto y decora, si quieres, con un poco de la cáscara de limón.

Este arroz con leche alcanza para cuatro vasos medianos o para dos tazones grandes. Desde luego es suficiente para cuatro personas pues ya se sabe que el arroz con leche tiende a empalagar si se abusa de él.

Tienes que tener en cuenta que una vez que retires el arroz del fuego seguirá absorbiendo leche así que no es conveniente dejarlo demasiado escaso de leche pues más tarde se quedará seco. Una buena referencia sería dejarlo como si fuese un arroz caldoso. Ahora bien, si te gusta el arroz con leche más suelto (menos seco) entonces tienes que apartarlo del fuego cuando aun quede suficiente leche pero antes de hacerlo debes comprobar que el arroz esté hecho. Si el arroz no está hecho y te estás quedando sin leche prueba a bajar el fuego, añade un poco de leche caliente (muy poca) y no dejes de remover.

Kreplaj de Queso

Ingredientes:

Para la masa:

3 Huevos
8 Cucharadas de agua
1 Cucharada de aceite
Harina en cantidad suficiente

Para el relleno:

400g de queso blanco
1 Huevo
Sal a gusto
1 Cucharadita de harina
Manteca  vegetal derretida cantidad necesaria



Preparación:

Bata los huevos con el aceite. Agregue de a poco la harina, en cantidad suficiente, para formar una masa no muy dura. Deje descansar una hora. Luego estire la masa fina y corte discos con un cortapastas chico.

Mezcle muy bien el queso con los demás ingredientes, cuidando que no se formen grumos. Rellene los discos de masa, ciérrelos apretando los bordes y uniendo las puntas. Cocínelos en abundante agua salada hirviendo, y sírvalos con manteca derretida.

Alfajores de Maicena

Ingredientes:

1 Huevo
5 Yemas
200 gr. Azúcar molida
150 gr. Manteca derretida y fría
Ralladura de limón
350 gr. Fécula de maíz (Maicena)
150 gr. Harina
2 Cucharaditas de polvo para hornear
Dulce de leche, cantidad necesaria
Coco rallado, cantidad necesaria

Preparado:

Bata las yemas y el huevo con el azúcar usando una máquina de batir, hasta que esté bien espumoso. Agregue la manteca, la ralladura de limón y mezcle. Agregaue las harinas tamizadas y mezcle.
Corte los alfajores con un cortapasta de unos 3 o 4 cm. de diámetro enharinándolo para que la pasta no se pegue.

Coloque los discos de masa en placas enmantecadas, algo separados entre sí, pues aumentan al cocinar.
Hornéelos a temperatura moderada (180°C) durante 9 minutos en el centro del horno.
Deje enfriar los discos sobre una rejilla y luego unalos de a dos con dulce de leche en el medio. Hagalos girar sobre coco rallado y listos para servir!

Blintzes de Queso

Ingredientes:

4 huevos
½ vaso de leche
½ vaso de agua
1 vaso de harina
¼ vaso de azúcar
unas gotas de esencia de vainilla
1 pizca de sal
1 cucharada de aceite.

Para el relleno:

2 Vasos de queso cottage (colado)
2 Yemas de huevo
2 Cucharadas de harina
2 Cucharadas de azúcar
1 Cucharadita de esencia de vainilla

Preparación:

Mezclar los huevos, la leche y el agua. Agregar de a poco la harina, el azúcar y el resto de los ingredientes, hasta formar una mezcla para hacer panqueques, se puede batir en batidora eléctrica o con batidor de alambre. En una panquequera hacer los panqueques de a uno y rellenarlos.

Armar los Blintzes dándoles forma triangular. Colocarlos armados en una asadera, bañarlos con crema y espolvorearlos con canela. Darles un golpecito de horno y servir.

Torta de Queso

Ingredientes:

Para la base

18 bizcochos dulces molidos
¼ taza de margarina derretida
3 cucharas de azúcar negra

Para el relleno

1 taza de queso crema
1 taza de queso blanco
½ taza de crema de leche batida
½ taza de miel
1 cucharadita de extracto de vainilla

Preparación de la base:

Moler los bizcochos hasta pulverizarlos. En un bol colocar la margarina y el azúcar mezclando todo muy bien. Agregar los bizcochos molidos y formar una pasta. Tapizar el fondo de una asadera enmantecada y enharinada, cubriendo bien todo su fondo y los bordes. Cocinar en horno moderado durante 10 minutos. Retirar y enfriar.

Preparación del relleno:

En un bol grande, mezclar los quesos, la crema de leche, la miel y la esencia de vainilla. Volcar el relleno sobre la tarta ya fría, y colocar en el freezer durante 8 horas. Retirar del freezer y llevarlo a la heladera por lo menos hasta una hora antes de servirlo.

Se puede decorar con frutillas frescas fileteadas o con cualquier otra fruta roja.


domingo, 20 de mayo de 2012

La quinua : Exquisita y nutritiva

La quinua, quínoa o kinwa en verdad no es un cereal de los tradicionales aunque por su contenido en almidón, su uso es como el de un cereal. Se remonta unos 5000 años y fue junto con la papa, uno de los principales alimentos de los pueblos andinos.

La quinua aparte de otras cualidades, como que tiene más del doble de proteínas que otro cereal, no tiene gluten por lo que es más fácil de digerir y un alimento ideal para celíacos. Como dato curioso a destacar, hace tiempo los científicos de la NASA buscaron un alimento para las misiones espaciales tripuladas de larga duración, y descubrieron la quinua y la eligieron porque presentaba un equilibrio excepcional de proteínas y aminoácidos, no teniendo prácticamente rival dentro del reino vegetal o animal por lo que ésta aportaba.

La quinua es una proteína completa y también tiene magnesio, fibra, manganeso y cobre. Si la comparamos con otros cereales, la quinua tiene más cantidad de calcio, fósforo, magnesio, potasio, hierro, cobre, manganeso y zinc que el trigo, la cebada o el maíz.

Análisis de 100 gramos de producto en seco:

Valor energético: 354 kcal/1493 kj
Proteínas: 12,5g
Grasas: 5,4g
Hidratos de carbono: 63,6g
Magnesio: 186mg
Hierro: 3,6mg

Burritos Vegetarianos


Ingredientes :

½ libra de champiñones laminados
½ pimentón rojo cortado en tiras delgadas
½ taza de queso mozarella rallado
1 cucharada de aceite
1 cucharada de quinua remojada en agua
1 taza de agua caliente
2 cucharadas azúcar
2 hojas de lechuga morada cortada en tiras delgadas
4 cucharadas de mayonesa
6 hojas de lechuga verde crespa
6 tortillas de maíz

Preparación del plato :

Calentar en una olla el agua con el azúcar hasta que hierva, pasar por ella las tiras de lechuga morada y escurrirlas.
Calentar el aceite y sofreír el pimentón y los champiñones por 5 minutos.

Postre de Frutas y Quinua


Ingredientes:

• Quinua grano 100 gr ½ taza
• Leche fluida 2 tazas
• Azúcar rubia 100 gr ½ taza
• Limón (jugo de 2 unidades)
• Fruta picada al gusto (plátano, naranja)

Preparación: 


Dejar enfriar la quinua.
Agregarle la leche, azúcar rubia y jugo de limón. Batir con cuchara de madera hasta que la preparación esté cremosa.
Añadir fruta picada de la estación (plátano, naranja, papaya, manzana rallada, guanábano, piña) y espolvorear canela molida.
Variación: según disponibilidad se pueden agregar pasas o nueces picadas; la leche se puede reemplazar por yogurt.

Sopa de Quinua

Ingredientes:

- 2 tazas de quinua cocida
- 1 rama de cebolla
- 1 libra de papas
- 1/2 taza de arvejas
- 1 tomate pelado
- perejil
- 1 cucharadita de mantequilla
- condimentos
- sal

Preparacion:

Prepare un refrito con cebolla, tomate, mantequilla, sal, condimentos. Luego añada dos litros de agua y coloque  las papas, las arvejas y la quinua cocida. Deje al fuego por 20 minutos. Sirva caliente, adornado con perejil o pimiento rojo finamente picados y aguacate en cubos. 

Purés para bebés: Quinoa y plátano


Ingredientes:

1/2 plátano
Una pizca de canela
3 cucharadas de quinoa cocida
1 cucharada de yogur especial para bebés

Preparación:

1. Colocar todos los plátanos en un bol y hacer un puré.
2. Añadir los ingredientes restantes y revolver para mezclar.
3. Servir

Bocaditos dulces de quinoa


Ingredientes

• 1 taza de semillas de quinoa
• 2 tazas de agua
• 2 cucharadas de semillas de girasol
• 2 cucharadas de semillas de sésamo
• 5 cucharadas de miel de arroz o de azúcar integral orgánica tipo mascabo
• ralladura de ½ limón o naranja orgánica
Extras
• aceite o ghee para la asadera
• semillas de sésamo tostadas y molidas para decorar



Preparación:

1. colocar la quinoa en un colador, quitar las posibles piedritas y enjuagar con abundante agua. cocinarla a fuego bajo con las tazas de agua indicadas.

2. tostar ligeramente el sésamo y luego machacarlo con un mortero o suribachi.

3. una vez que la quinoa esté cocida, incorporar la ralladura, las semillas y el endulzante. mezclar todo hasta lograr una pasta homogénea.

4. pincelar con aceite una asadera de unos 20 cms. x 30 cms. aproximadamente. colocar la preparación y acomodarla con las manos y una cuchara humedecida.

5. cortar cuadrados de unos 6-7 cms. de lado y espolvorear con sésamo.

6. llevar al horno y cocinar a fuego medio (180-190°c) 40-50 min., hasta que se doren los bordes. desmoldar los bocaditos una vez que estén fríos, para evitar que se rompan.

Hamburguesa de quinoa con piñas a la parrilla

Rendimiento: 4 porciones
Tiempo de preparación: 20 minutos

Ingredientes:

Para las hamburguesas:

2 tazas de caldo de vegetales
1 taza de quinoa
1 cucharadita de aceite de oliva
1/2 echalote picado
1/4 de cebolla morada picada
1/4 de taza de tomates (jitomates) deshidratados, picados
1 taza de frijol negro cocido
1 diente de ajo picado
Un toque de orégano, sal y pimienta
1 huevo
2/3 de taza de harina integral
2 cucharadas de aceite de oliva




Para las piñas:

4 rebanadas de piña en almíbar
2 cucharadas de aceite de canola
2 cucharadas de chile de árbol seco, en polvo
Un toque de pimienta

Para el armado:

4 panes  integrales para hamburguesa
Mayonesa baja en grasa, al gusto
Mostaza, al gusto
4 hojas de lechuga, lavadas y desinfectadas
4 rebanadas de tomate (jitomate)

Procedimiento:

Pon a cocer la quinoa en una olla con el caldo a fuego medio hasta que rompa a hervor. Tapa, baja el fuego y cocina hasta que la quinoa haya absorbido todo el líquido.

Calienta el aceite en un sartén agrega ajo, cebolla, echalote y los tomates deshidratados, saltéalos por un par de minutos. Tira los frijoles y la quinoa cocida, mezcla y aumenta su sabor con orégano, sal y pimienta.

Pasa esta mezcla a un procesador junto con el huevo y la harina, hasta obtener una mezcla homogénea.

Forma las hamburguesas con ayuda de un arillo metálico o una tapa de mayonesa para que sean del mismo tamaño. Calienta el resto del aceite en el mismo sartén y cocina las hamburguesas  por ambos lados hasta que tomen un color dorado.

Barniza las piñas con el aceite de canola y aumenta su sabor con el chile en polvo y pimienta. Cocínalas a la parrilla hasta que las líneas se marquen.

Arma las hamburguesas con las piñas y el resto de los ingredientes y disfruta.